Búsqueda

Custom Search

sábado, diciembre 04, 2010

[Otros ya han seguido…]

Yo los envío como a ovejas en medio de lobos: sean
entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas.
Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los
tribunales y los azotarán en sus sinagogas.
A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes,
para dar testimonio delante de ellos y de los paganos.
Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a
hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a
conocer en ese momento, porque no serán ustedes los que
hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en
ustedes (Mateo 10, 16-20).

I

Otros ya han seguido estos pasos.
Diez mil veces más fuertes, en ristre
y conciliados por más tiempo.
Otros, llevados por el Fuego,
son como nubes ya esculpidas.
Reúnen cada cántico hasta el borde de la tierra
y llevan sus moradas como panes hacia el Cielo.
Otros son, llevan, son llevados.
Colman el paisaje de tiempo, de mapas y océanos brindados
a castillos y agujeros en la arena de una playa.
Otros salen al desierto y a los bosques
desarmados como ovejas victoriosas contra lobos.
Otros vigilan el aire terral
Hasta la cima, el valle
y la costa hecha cenizas.

Acabados e iniciados nuevamente.
Vivos y colmados
y con la Luz hacia sus llagas.
Beben lo debido.
Comen fuera y dentro de esta mesa.
Llevan alto el Calor en cada uno de sus actos:
siguiendo la Verdad, el Camino y la Vida,
ofreciendo Luz, Amor y Paz.
Escriben y hacen trazos de mapas y objetivos con sus dedos.
Acuden a la tierra de ojos fatigados.
Llevan espejos apremiantes frente al hombre recogido.
Hacen su tiempo necesario, pendiente y suficiente.
Sueñan con el día y su pobreza.
Son ellos, otra vez, cada una y otra era.
Cambia el mundo, cambian todos.
Cambian los instantes con que llevan propia muerte y nacimiento.
Cambian las miradas y almanaques
y los trazos que se vuelcan a las fuentes de otro Reino.
Cambia el frío y el ataque y el ser propio y el extraño.
Cambian nombres por historia y a su tiempo.
Cambiamos el molino y al gigante y las hogueras y los crueles.
Cambian sacrificios, hermanos, hijos y padres.
Cambia azote, caminata, ser humano.
Cambia el trazo de este mapa y este texto reflejado de otras fuentes.

Cambia el medio y el después y los retrasos.

No cambia, tan en el fondo, el firmamento, cuando tarde.
No cambia, tan seguido, el pan y la mesa y el abrazo.
No cambia nunca, en cambio, la Palabra reiterada
por nosotros
y en la unión de los lenguajes.
No cambia, de mañana, el campo;
no cambia, por la noche, el sueño;
no cambia, hacia el ocaso, el tiempo ya vencido por
/los justos.
Otros llevan y ofrecen el Amor, el sueño
y el aliento ya colmado.
Otros nos consiguen aire y ganan tierra encima en lo que cambia.
Otros, amigos de quien Es, invitan a su cauce en Agua Recta.
Llevan, con amor, a nuevos pisos no cambiantes.
Ruegan con amor a Hija, a Madre, a Esposa;
y la Madre ruega como Madre, como Esposa y
como Hija.
Saltamos sobre el agua del océano
y vamos a quien Es por lo Ardiente de sus fuerzas y
Grandioso de sus sendas.
Otros, aún más lejos y cercanos que ellos mismos,
llegan nuevamente a recogernos y salvarnos de la niebla.
Aprendemos a caer y nos acogen.
Llegamos a mirar ardiendo y nos asisten.
Llevamos Fuego y nos movemos ya cercanos a la Tierra de este
Cauce y este Suelo
y este Claro Hermoso y Recordado.

II

Entonces Rafael llamó aparte a los dos y les dijo:
“Bendigan a Dios, y celébrenlo delante de todos
los vivientes por los bienes que él les ha concedido,
para que todos bendigan y alaben su Nombre.
Hagan conocer debidamente a todos los hombres
las obras de Dios y nunca dejen de celebrarlo. Es
bueno mantener oculto el secreto del rey, pero las
obras de Dios hay que revelarlas y publicarlas como
es debido. Practiquen el bien, y así el mal nunca los
dañará (Tobías 12, 6-7).
Son aquellos otros, decididos y discretos, en quienes hay suficiente de Otro Mundo y Voluntad.
Son aquellos otros, los de siempre, en quienes se hacen apoyar nuestros peligros más cercanos.
Son ellos, compañeros y guías, protectores nuestros por amor y callados a nosotros casi siempre; aunque leyenda, historia grande e hito amplio de atributos no pedidos.
Son fuerza en corazón, página en acero y boca en lo Glorioso.
Verdad ya hecha prueba, liberada,
Canciones no gastadas,
Coros.

Mi ser repite y desconoce el tiempo,
desconoce el aire, desconoce el sueño.
Desconoce la ansiedad
el comprender
lo ya mostrado.
Desconoce, finalmente, el Mar de Aromas.
Pero busca como loco aquella Vida y todo.
Pero sueña con regalo y para el tiempo ya preciso.

De Primera encomienda

0 comentarios: